Tim Burton es uno de los autores con más personalidad visual y emocional de nuestro tiempo. Estéticamente, su predilección por los rostros pálidos con ojeras, las mujeres con pelucas rubias y las mansiones muy mal iluminadas lleva dos décadas influyendo en el cine. ¿Acaso es posible ver un árbol de ramas retorcidas sin pensar en Tim Burton?
Lo que para el
mundo es siniestro, perturbado y sangriento, para Tim Burton es mágico, poético
y preciado y por esta extraordinaria visión él ha logrado convertirse en el
octavo director más taquillero de la historia del cine.
A continuación
les dejaré un top 6 de las películas mas taquilleras de Tim Burton.
6. CHARLIE Y LA
FÁBRICA DE CHOCOLATE (2005)
Se inspiro en su
vida. Si Willy Wonka es Hollywood, Burton es ese Charlie que ve su sueño
contaminado por un lujoso decorado que encierra tronchantes torturas. El
público (inevitablemente son los Oompa Loopmas) cantan y bailan
insaciables pidiendo más circo y más sacrificios.
5. LA NOVIA CADÁVER
(2005)
La ternura de
esta historia de amor es una retorcida muestra de cómo la estrafalaria
imaginación de Burton ha logrado ser universal.
4. BIG EYES
(2013)
Tim Burton no se
caracteriza por su sutileza. Por eso el personaje del crítico de arte,
prepotente y amargado, no disimula ser una metáfora de todos aquellos que odian
el esperpento descafeinado en el que se ha convertido Burton.
3. FRANKENWEENIE
(2012)
Víctor es un
niño sin un solo amigo pero con un fastuoso mundo interior que vive
rocambolescas aventuras que cualquier niño mataría por vivir. Casi se puede oír el corazón de Tim
Burton volviendo a latir en cada fotograma.
2. ED WOOD
(1994)
Johnny Depp
ofrece la mejor actuación de su carrera: interpreta a una persona que se
comporta como un mal actor de los años 40, y a la vez resulta entrañablemente
humano.
1. EDUARDO
MANOS DE TIJERAS (1990)
Esta película
rebosa algo que no enseñan en las escuelas de cine: alma. Ni más ni menos. Eduardo
es una supuesta abominación que en el fondo está compuesta por dos
cualidades con las que todos nacemos: hacer daño a nuestros semejantes sin
querer y no entender la maldad.


